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On jueves, 7 de octubre de 2010 0 comentarios

Durante años, he viajado de país en país, de pueblo en pueblo, en busca de ese paisaje que me ilumine, que haga estallar todos mis sentidos, para que al tomar el pincel nos transformemos en uno solo, y crear la obra más bella que nadie nunca ha visto. Cansado ya de desilusiones, llegue a un pequeño pueblo, en el que la gente era osca, malhumorada, me miraban con cara extraña, a excepción de esa chica, que tenía una mirada peculiar, esa chica se me acercó, se presento diciendo:- Hola soy Sami, ¿tu quien eres forastero? ¿Qué buscas en estas tierras?

Soy Santiago Szwec, y estoy en busca del paisaje perfecto. Le Respondí, Sami, me llevo a un paseo por el pueblo, mirando hacia el rio, vi un volcán, decidí preguntarle a Sami como llegar a el, cuando su mirada se volvió oscura, como si esta careciera de esperanza y su sonrisa desapareció. La única manera de llegar al volcán es atravesar la selva, pero te lo advierto, luego de ese viaje no serás el mismo. Sin decir más se fue.

Luego de un largo camino oscuro, lleno de cardos, en donde el silencio se hace estremecedor, y por momentos un olor a azufre cubre el aire. Voy llegando a la cima de este volcán, no sé bien porque lo escale, solo sé que algo me llamo, como si por algo tenga que subirlo y llegar a la cima. Lo que más me impacto fue que una vez allí, luego de terminar ese camino que pareció eterno, Al mirar dentro de él, se encontraba una especie de sendero, todo cubierto por el polvo, que me invito a descender y ver que había mas allí, luego de bajar por ese camino oscuro, el aire de pronto se torno pesado, se sentía un olor fétido, el sendero había llegado a su fin, y me tope con una gran roca redonda, con todas mis fuerzas intente moverla pero no lo logre, un último intento pensé, y la roca tan liviana como una pluma se desplazo y me abrió el paso a lo que nunca pensé ver; mi corazón estremecido por lo que estaba viendo, era una especie de laberinto con forma circular, en la entrada había un gran portón de hierro, lo abrí y pase, al hacerlo todo tipo de sensaciones comenzaron a bombardear mi ser, espeluznantes gritos, de tal magnitud que no me dejaban escuchar ni mis propios pensamientos, junto con los desgarradores gritos y lamentos, ese olor a putrefacción, la densidad del aire, el barro viscoso sobre el cual estaba parado, como un loco intente volver a abrir el portón, utilice todas mis fuerzas para intentar abrirlo nuevamente de igual modo no lo logre, no me queda mas opción que adentrarme en el laberinto y encontrar la salida me dije a mi mismo. Me encontré con un camino, que terminaba en un cuarto este en la puerta tenia escrita la palabra Consumismo escrito en letras negras con un borde rojo, tome el picaporte y lo gire lentamente como sabiendo el horror que se avecinaba. En un principio esperaba ver una gran cantidad de personas comprando en un shopping, al entrar me encontré un cuarto lleno de cuerpos arañando y golpeando fuertes paredes de vidrio, estos con publicidades publicando ofertas en ellas, gritos desesperantes entonaban en el aire el sentimiento de frustración por no poder comprar nada de lo que allí anunciaba, de cierta manera, la persona consumista a comprado su boleto a este infierno donde el dolor y la frustración será eterna. Mis extremidades entumecidas no respondían ese olor de frustración que condensado en el aire estaba, mi corazón sin cesar gritaba que cerrara mis ojos para no ver tal atrocidad, con mis ojos cerrados, mis oídos se percataban de todo, no había manera de escapar de la existente frustración con la que enfrente de mi tomaba forma a base de alaridos y rasguños erizantes, la ira, la irreverente rabia de querer lo que no puede ser no hacia mas que transformarlos en algo que no eran, ¿o tal vez en lo que realmente siempre fueron? mirando y buscando entre tanta multitud de muertos, intente divisar una salida, y encontré una la cual me conducía a un pasillo estrecho y largo, con las paredes y suelos llena de relieves, como si manos y pies hubiesen moldeado el pasillo durante millones de años llegando al final del pasillo una puerta conformada por dos enormes hastas, cuando se abrieron las puertas, un destello de luz, a mis ojos los hizo cerrar, al volver a abrirlos me encontré una escena muy particular, un salón lujoso de tono azulado... grande y muy lujoso, en el centro de la habitación llasia sin perturbación una rara bestia, que en su defecto y por lógica común, denomine "Demonio", más arriba, por el gran salón se distinguía una silueta mas humana, se encontraba una persona sentada en un escritorio, el juez sin preámbulos va directo al grano, persiguiendo el miedo que Santiago sentía, ¡Calma tu corazón, que en el reino de los muertos, los vivos solo caminan!, exclamo aquella persona desde su estrado.... anohdadado Santiago intenta responder pero su emoción y miedo no dejaban que lo haga y se limito a calmarse durante unos segundo, luego de calmar mi alma y poner en lugar a mi corazón, mi miedo hablo y le pregunte : ¿quien...se su...Supone...q...que....eres tu? suposiciones hay muchas, pero solo una es correcta, mi nombre es Nahemat encargado de juzgar las almas pecadoras del materialismo, y tu joven humano como has de llamarte? Mi no...mbre es Santiago, Señor, Santiago.. la razón de tu miedo es evidentemente clara, tus primeros pasos en los dominios de nuestro señor no te han dejado buen sabor en tus labios, pero no hay porque tenerme miedo, como antes dije los vivos solo pueden apreciar de la belleza oculta que se escapa de la realidad de su mundo aquí no hay hambre aquí no hay soledad, aquí no hay vivos!...pero como dije mi trabajo se limita a juzgar almas pecadoras, tu sigues aun vivo... pero contéstame una pregunta ¿porque has osado pisar el reino de las sinrazones? Durante años, he viajado en busca de ese paisaje que me ilumine y crear la obra más bella que nadie nunca ha visto

sabias palabras para un hombre necio... entonces dices que has entrado a las mismísimas entrañas de el infierno en busca de la imagen perfecta la cual puedas pintar?, estoy en lo correcto?, si! responde Santiago con firmeza y seguridad, Chico espero que adentrándote mas y mas entre la bajeza humana no te pierdas en tu propio miedo y te ahoges de sed, acuérdate, la vida no existe en este lugar, mi juicio ya esta hecho, colmate de tu ambición, y busca tu buscado sueño, encuentra tu imagen, pero no mueras antes! Jaja!

Luego de salir de la sala del juez, me tome con un pasillo abierto, con un fuego abrumador por todos lados, gritos, y sombras que desde el fuego nacian, desconcertado con todo lo sucedido, segui rumbo hacia la meta de mis sueños, camino sin cesar en circulos, siendo aquello un laberinto en llamas, no tenia rumbo, no sabia por donde se encontraba ni hacia donde seguir, las ideas se les escapaban sin pedir permiso de su mente, hasta que exahusto de tanto caminar, sediento, hace una pausa, apoyando su espalda en lo que aquello parecia una pared... estaba la puerta de el proximo purgatorio, este en la puerta tenia una inscripción que decía Avaricia, respire profundo y entre, en el yacían distintos hombres y mujeres que estaba comiendo sus doblones de oro, al principio no comprendía, hasta me di cuenta, de que al ser tan avaros, no tenían donde guardar todas esos doblones y para impedir que alguien se las robe se los tragaban, pensaban que los doblones nunca estarían mas a salvo que dentro de ellos mismos, pero el poder darle un lugar “seguro” a cada uno de estos doblones requería un gran sacrificio, pero todo era poco con tal de tenerlos a salvo, y alejarlos de manos ajenas. Una habitación normal sin lujos, sus esquinas quemadas por el insaciable fuego exterior, el anterior juzgado era sin duda mejor que este, pensó Santiago por dentro, no había puertas, ni tampoco un pasillo característico, simplemente estaba en vista de todo aquella imagen avara, porque si aquí es donde se juzga la avaricia humana, el cuarto es un contraste a ello, la ironía del destino es bastante obvia, un humano avaro, dando mas que su vida por su sueño, el hombre no nace hombre, nace sin saber que es, los pecados que a medida que avanza su vida cometen, es el resultado final del proyecto que vino al mundo, en pocas palabras Santiago, Soy Adrammelech el juez de la avaricia, en el momento de tu muerte un fragmento de tu alma será juzgada por mi, y créeme lo gozare demasiado!- Como sabes mi nombre!?, exclama y pregunta Santiago, hay muchas cosas que desconoces mi querido animal- contesta Adrammelech, pero aun no estas muerto, y tu alma aun no esta en mi poder, pero no lo dudes, por mi serás juzgado, ahora vete de mis tierras! Con el corazón en la boca, corriendo por un camino cubierto de carbón, sin mirar por donde, casi llego a mi propio fin al casi caer en el abismo, reconozco que tuve suerte, si me hubiera dado cuenta un segundo después me hubiera quedado en lo profundo del abismo. La única manera que tenia para poder atravesarlo era mediante un puente nada particular, al llegar al medio de este vi en el final una persona que vestía un traje rojo y un maletín, esta persona estaba acompañado por dos bestias, una cada uno de sus lados, quien eres le pregunte, y sin vacilar con mucha claridad levanto un poco la voz y dijo, yo soy la mano derecha de Satanás, el me ah mandado a detenerte, detener que sigas generando disturbios en su imperio, solo hay dos maneras para que puedas salir de nuestro inframundo, Si tienes las agallas suficientes, hablar con el propio santanas explicarle que haces aquí intentando convencerle, si no lo haces, el será el juez que juzgue tu alma, y estarás aquí por toda la eternidad, sino, tu memoria será vaciada, no recordaras nada de lo viviste, ni que como llegaste al lugar donde aparecerás, y tendrás una vida de cobarde del que escapo de su vida, mis ojos casi desorbitados lo miraban con atención, ¿qué debería hacer? ¿Podría convencer al mismo diablo? ¿Y que tal si no lo logro? Tendré que quedarme aquí por toda la eternidad, pero en cambio si me voy, jamás podre lograr mi sueño, y ¿que sentido tiene la vida si no es por los sueños? ¿Que tendré después? Sin dudas actuaria como un loco, de todas maneras al poco tiempo la monotonía de todos los días me convertiría en uno mas, como en modo piloto que anda por la vida si ningún propósito, ¿Qué es lo que realmente quiero? Me pregunte a mi mismo, me asuste al sentir que realmente prefería arriesgarme, antes que tomar la decisión segura, algo tenia que me llenaba de euforia y era imposible de rechazar, hablare con el exclame en voz alta. Ahora el hombre de traje era el que estaba con los ojos enormes, el no comprendía mi decisión, ¿Cómo osaba creer que podría convencerlo? Se preguntaba quién era yo, de donde había salido, era la primera vez que alguien osaba tal barbaridad, ¿hablar con Satanás? ¿Estas hablando enserio? Me dijo con tono burlón, mi cara aun inmóvil, con el mismo Satanás, con el quiero hablar, ¡llévame con el! ¡¿qué esperas?! De acuerdo, te llevare con el me dijo con la voz temblada, pero recuerda que luego no tendrás vuelta atrás, Lose exclame con la cabeza en alto mirando hacia arriba. Al terminar de cruzar el trayecto del puente que me quedaba caminar el hombre pronuncio, súbete en el lomo de frideirs señalando a una bestia de pelo negro con ojos cafes, al verlo a los ojos, me dio una sensación de paz, que nunca comprendi, es como si los conociera de toda la vida, me quede en silencio, contemplando sus ojos, hasta que la voz de aquel hombre exclamando:- ¡Súbete de una vez vamos! De esa manera mi mente volvió a la realidad, y me subí en la bestia. Frideirs desplego dos grandes alas, al tomar altura podía contemplar todo el laberinto desde arriba, y podía distinguir absolutamente todo, pude apreciar como eran castigados los demás, de cierta manera, era lo que podría estar esperándome luego de esa charla, los primeros que vi eran los golosos, estos estaban condenados a comer, pero cuanto mas comían, mas hambre tenían, y sufrían un apetito eterno, en momentos se comían entre ellos, pero el que era comido, volvía a nacer con un nuevo apetito voraz y todo comenzaba nuevamente. El siguiente fue el de los perezosos estos estaban castigados a correr y saltar por toda la eternidad, todo lo que no hicieron en vida, lo están pagando ahora pensé, cuando alguno paraba el suelo se volvía viscoso se comenzaba a hundir, venia la bestia guardián de esta zona y lo azotaba sin piedad, grandes blasfemias empezaron a oírse, además de todos los sonidos que recibían mis oídos, en este momento esa manera de blasfemar era lo que me tenia inquieto, al mirar hacia abajo, lo comprendí, estábamos sobre los que padecieron de ira, cada vez que uno tenia ese tipo de actitud, ya sea blasfemar, o insultarlo solamente en su mente era castigado con un electro shock, pero aun de esa manera, era inevitable sacarle esos pensamientos, por lo que vivían sufriendo choques eléctricos, lo mismo sufrían los envidiosos y los soberbios. Cada vez la distancia que me separaba de Satán se acortaba, estábamos sobre la ultima parte de este gran laberinto, allí yacían los discriminadores, en ese sitio se encontraban los racistas, los homofóbicos los Xenofóbicos, los que tenían prejuicios, los machistas, entre otros tantos aquí yacía Hitler, entre otras grandes personas que fueron influyentes en nuestra actualidad, también estaban los ignorantes, ya que por ignorancia discriminaron, Es allí me dijo el hombre de traje, señalando una montaña, a la que entramos, lo primero que pude apreciar fue una gran sala, enorme de color arena, con detalles en mármol, y un piso negro, con una gran puerta de dos partes, en mármol blanco, pero no era un blanco puro, era un blanco el cual había sido desgastado por los años, al abrirse las puertas, me dio acceso a otro cuarto, pero este en tonos rojos con negro, tenia una gran biblioteca en la pared detrás del escritorio, y el sillón del escritorio color negro como el carbón, dándome la espalda, se fue volteando hacia mi suavemente, hasta que vi su cara, realmente creí que me iba a ver enfrentado a algo mucho mas feroz, pero al mirarlo directamente a sus ojos, rojos eran al igual que fuego, transmitían miedo desesperación, si mirabas con detención notabas gente gritando en ellos, luego me di cuenta que no podía esperar menos.

¿Porque una persona viva ah de visitar mi inframundo? ¿Qué es lo que quieres? El explicarle que estaba intentando cumplir mi sueño fue inútil, porque claro, de que manera podría conmover al diablo mismo con esa simple historia, el humano halla la belleza en lo que no es cotidiano, aun no tenemos esa habilidad, un paisaje, en el que alla un rio o una catarata lo hace cualquiera, en cambio yo, aspiro a algo nunca jamás visto, algo que a nadie se le halla imaginado jamás, que mejor manera que vivirlo tu mismo? Si tu no entiendes las sensación nadie lo hará por ti, el ver la gente que aquí esta condenada, me ha dado otra percepción de la vida, de esa manera, ahora estoy apto para ver lo que nadie ve. Se produjo un silencio, de esos que son tan incómodos que parecen eternos, me miro a los ojos, sentí una conexión, como si en un instante nos hubiéramos fusionado en uno, el se paro, se me acerco, y sin perderme de vista pronuncio mi nombre, y me toco el hombro, en ese momento, mi corazón parecía que iba a estallar de tanto latir, la tensión que sentía sobre el hombro, era tal que me quemaba, cerré mis ojos, esperando lo peor, pero al abrirlos, me encontré tirado en el suelo, con mucha gente a mi alrededor mirándome, yo nada comprendía, oigo una voz que me dice estas bien? Se me hacia familiar era Sami, me extendió su mano para que me pare, mire a mi alrededor, y el volcán ya no estaba.

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